COMPO LAGO

El vidrio comienza en Egipto, donde cuenta Plinio el Viejo (siglo I), que unos mercaderes se dirigían hacia Egipto para vender carbonado de sodio (natrón), se detuvieron para cenar a orillas del río Belus, en Fenicia. Como no había piedras para colocar las ollas, utilizaron trozos de natrón. Calentaron sus alimentos, comieron y se dispusieron a dormir. Al día siguiente por la mañana, vieron asombrados que las piedras se habían fundido y habían reaccionado con la arena para producir un material brillante y mágico: el vidrio.

Aunque el hombre aprendió a fabricar el vidrio muchísimos antes con aspecto cerámico vítreo, cuentas y collares elaborados con fayenza en tumbas del periodo predinástico del Egipto (Naqada). La fabricación de vidrio oreció en Egipto y Mesopotamia hasta el 1200 a.c y más tarde cesó por completo durante varios siglos.

 

Egipto se convirtió en el principal proveedor de objetos de vidrio en las cortes reales; sin embargo los fenicios fueron descubridores del vidrio soplado en el siglo I a.c En época romana, el vidrio se extendió desde Roma hasta Alemania y descubrieron que añadiendo óxido de manganeso se podía aclarar el vidrio. En los siglos XIII y XIV, tuvo un auge en el Oriente próximo. Los musulmanes con sus grandes decoraciones animales, diseños tallados, esmaltado del fuego, inuyendo posteriormente en Occidente…pero en la Edad Media la producción más importante fueron los mosaicos, con teselas de vidrio, y las vidrieras…

Como se puede comprobar, el vidrio ha tenido en cada periodo de la Historia un momento mágico y atrayente para los habitantes de cada cultura. Por ello es un material único e irrepetible, que encontramos en la naturaleza y que gracias a grandes avances tecnológicos el ser humano lo puede reproducir.