BOTELOFUSO comenzó como una simple creación artística. Su promotora trabaja actualmente y desde hace años en el sector de las Artes Plásticas, más concretamente vinculadas al vidrio. Cristina de Lorenzo Jiménez: Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, especializada en Pintura y con más de 10 años de experiencia en el sector de las Artes.

Por sus inquietudes en la Escultura decidió realizar especialidad en Vidrio en la Escuela de Vidrio de San Ildefonso, Segovia. Por el paso de dicha Escuela han pasado profesores que han sido discípulos por el gran maestro del vidrio contemporáneo (Stanislav Libenský), cuyas formas de trabajar el cristal y el vidrio han sido únicas en el mundo, al igual que sus curvas de temperatura en los hornos para dicho material.

La idea de BOTELOFUSO surge sin la mayor ambición sino de su funcionalidad:

La idea es colocar la comida en un lugar donde el producto se conserve en su mejor estado, sin añadirle sabor y con una buena presentación. Una de las novedades que añadimos al producto es la forma de realizarlo, ya que está trabajado con las mejores recetas de vidrio como es el tratamiento checo; que como digo anteriormente estuve especializándome gracias a los discípulos del maestro del vidrio contemporáneo Libenský. Forma de tratar el vidrio es muy importante para su conservación y duración de éste, ya que el quebrado de la pieza puede hacernos que nuestro trabajo quede correcto o no.

La botella cuando la aplanamos, puede ser una medida buena para la comida, ya que una ración equivale a la cantidad justa que se le puede colocar en el cuerpo de una botella de vino; al igual que su cuello el mango por donde agarrarla y las de menor tamaño, como pueden ser de refrescos, zumos que dan la medida justa para la tapa o pincho correspondiente.